El apartamento estaba genial en una zona muy céntrica y tranquila.
Fácil acceso a pie a la estación de autobuses y a los restaurantes.
El único defecto fue la televisión que no sabíamos cómo mirar.
Preguntamos si alguien podía mostrarnos cómo funcionar, nos aseguraron que alguien nos lo mostraría, pero nadie vino. No importó mucho porque realmente no nos lo perdimos, pero si alguien quiere relajarse frente a él, no tiene suerte.
Quizás sería útil una nota sobre cómo funciona.